La dulcería en el mundo es muy extensa, la variedad te sorprendería, majestuosas creaciones, siendo parte importante de la costumbres y tradiciones de cada país con sus propias culturas, es todo un arte el cocinar, haciendo símbolo de nuestra forma de vida y el gran desarrollo de nuestra historia culinaria. Las tradiciones se vienen desembocando a través del tiempo, los intercambios de nuestras costumbres culinarias se siguen efectuando ¿Quién no ama nuestra cocina?

CÓMO HACER UNA BUENA TORTA CASERA

La torta o bizcocho casero es muy común en nuestra cultura, pero es una receta que no nos pertenece, claramente nuestro arte culinario es tan extenso como sabrosa, la costumbre del bizcocho casero es traída del viejo mundo, de nuestros abuelitos ¿Quién no ha tomado una buena taza de café mañanero y su gran trozo de torta de vainilla?

En el transcurso del tiempo la gama de dulcería de nuestra cultura se fue perfeccionando, preparándolo con más dulzura y amor que la de costumbre, se fue perfeccionando, dándole suavidad a los dulces manjares, la trota básica debe ser parte de tu menú, debe estar incorporado en la vida de tus hijos, sería un buen recuerdo para ellos, enamora por la barriguita a ese ser querido, deja que ellos amen tus postres tanto como tu amas la cocina, a esta torta casera le puedes agregar nuevos ingredientes a tu gusto, recuerda que esta es una torta totalmente simple y rápida de hacer.

Acompáñala con chocolatinas, mermelada, frutas, glaseado, hay innumerables formas de acompañar esta delicia, al comerla hazlo con lentitud, deléitate con cada ingrediente incorporado, seduce a tu lengua con la vainilla, mastica lento deja que tu paladar se enamore del bizcocho.

El antojo te ha llevado a desear una deliciosa torta de vainilla ¿verdad? Este dulce se ha ganado tu corazón desde que eras un retoñito, es imposible olvidar ese sabor, la calidez de la torta en tus manos, aunque tú lo olvides, te aseguro que tu paladar nunca desechará ese sabroso recuerdo.

Este clásico postre ha sido protagonista de muchas portadas, este postre es parte importante de nuestra gastronomía, es realmente una exquisitez, es primordial en cualquier celebración, no falta un cumpleaños que no tenga este sencillo bizcocho.

INGREDIENTES

Recuerda que puedes agregar lo que desees, estos son los ingredientes para el bizcocho base, estaría muy bien acompañado con mermelada de frambuesa, por ejemplo. Lo ideal de cocinar es que te dejes llevar por los sabores y diversos aromas.

-5 huevos frescos

– 3 o 4 tazas de azúcar blanca, para endulzar tu corazón.

-1/4 taza de leche a temperatura ambiente.

– 3 tazas de harina todo uso.

– 3 cucharaditas de polvo de hornear

– 1 pizca de sal, a gusto preferiblemente

– 1 cucharita de vainilla para un buen olor dulce.

PASOS A SEGUIR

En esta parte de la elaboración de cómo preparar una deliciosa torta casera, no es tan esencial que sigas los pasos tal cual o al pie de letra, solo déjate llevar por tu intuición, déjate llevar por tu talento culinario oculto, no te preocupes si el resultado no es como esperabas, suele pasar muchísimo, mantén la calma y en otro momento con más confianza la vuelves a realizar, aquí lo realmente importante son los materiales, tener las herramientas necesarias son de total importancia.

La preparación es sencilla, lo clásico, batir, batir y batir, por ultimo hornear, no están complicado, aunque nuestros abuelitos lo hacen ver muy difícil de preparar, pero eso solo es una vil mentira, tú puedes con esto y mucho más, el cómo preparar una deliciosa torta casera, no es nada complicado. Créeme.

Primer paso, separa claras yemas de las claras de los huevos frescos, si eres principiante debes saber que, a la hora de hacer este paso, debes realizarlo en un recipiente aparte, porque podría ocurrir que el huevo este con una pésima calidad, puede pasar que este dañado o que venga con alguna anormalidad, también si eres muy novato, se te podría partir el cascaron y no queremos que esto arruine nuestra deliciosa mezcla ¿verdad?

Paso seguido, enciende tu batidora a velocidad media, bate las yemas con una taza y madia de azúcar, tomate tu tiempo, hazlo de forma circular y con paciencia, no te desesperes, eso no ayuda, el ánimo influye muchísimo en el resultado del postre, un dicho de los viejitos, de abuelitas chismosas.

Sigue batiendo, lo más probable es que la mano con que tomas la maquina te duela, pero ofusques cámbiala de mano con cuidado, con la otra agrega lentamente la harina todo uso, antes de eso recuerda colar la sal y el polvo para hornear, para evitar grumos de polvos en la mezcla, luego de esto agrega con precaución la leche, si la derramas, sigue adelante, no importa, tendrás mucho más tempo de limpiar, al culminar esta deliciosa receta.

Pon a reposar la mezcla ya previamente batida por unos veinte minutos y procede a buscar un recipiente mediano, agrega las claras, bátelas hasta el punto de nieve con el resto del azúcar, sigue batiendo durante unos tres minutos, te darás cuenta que está lista la mezcla cuando notes que los huevos han levantado con un tono blanco brillante y con una textura suave, agrégale las cucharaditas de vainilla, dato: la vainilla es exclusivamente para dar olor, pues esta no sabe nada bien, de hecho su sabor es muy amargo, si le agregas mucho más de lo estipulado ya anteriormente, lo más probable es que obtengas un saber poco agradable para el paladar.

Con una espátula de cocina, incorpora en la primera mezcla las claras apunto de nieve, hazlo de forma envolvente, como abrazando a la mescla, el movimiento tiene que ir hacia el centro, removiendo todo lo acumulado.

Engrasa el molde a tu preferencia, en el que quepa la cantidad de mezcla realizada, antes de agregar la mezcla empólvala con un poco de harina y ahora sí, agrega la mezcla. Llévala al horno por unos 20 minutos, hasta que al introducir un palillo salga totalmente seco y listo, es hora de saborear este bizcocho.